La Blz
Por la felicidad que me brinda el compartir su día a día, por esos ojos que me llenan de vida, por esa mano que me levanta cada vez que enflaquezco. Por eso y más, podría afirmar que probablemente la amo demasiado.
Mi cara es mía, mis manos son mías, mi boca es mía, pero yo no. Yo soy tuyo.