!Yupaychani!
Sabías qué esta palabra significa “agradecimiento” en la lengua indígena Quechua.
En nuestra familia, para cada almuerzo agradecemos por nuestros alimentos, y nos guiamos con una frase random como aperitivo de las ricas sazones de nuestras mamitas.
“Señor, contempla a nuestra familia, aquí reunida. Te damos las gracias por esta, nuestra morada, por el amor que nos une, por la paz que hemos disfrutado hasta el presente y por la esperanza con que afrontamos el futuro“
El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con el.
Juan 14:23
“Rogamos por la sanación de los enfermos. Concédeles salud y cúralos de sus enfermedades, permíteles disfrutar de una salud perfecta del cuerpo y alma, pues Tú eres el Salvador y el Benefactor, el Señor y el Rey de todo".
Yo soy el Señor Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. Isaias 48:17
“Dios, dame trabajo hasta el final de mi vida y vida hasta acabar mi trabajo“. Winifred Holtby
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor. 1 Juan 4:18
“Señor, rezo por conoceros y amaros y así regocijarme (…) permite a mi mente meditar acerca de tu bondad eterna“. San Alselmo
Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. La Biblia
“Oh, Dios, mi corazón esta dispuesto […]; cantaré y trovaré salmos […]. Porque grande es hasta los cielos tu misericordia y hasta las nubes tu verdad” Salmos, 57, 7-10
Te haré entender, y te enseñare el camino en que debes andas, sobre ti fijaré mis ojos., Salmos, 32, 8
“Ama toda la creación de Dios, cada grano completo de arena de ella. Ama cada hoja, cada rayo de luz de Dios”.
Fiódor Dostoievski (1821-1881)
"Oh, Señor, cuando de los ojos de nuestro cuerpo despejes el sueño, permite que nuestra mente despierte, para poder alzarnos frente a ti y orar con dignidad".
— Oración ortodoxa Siria
“Jehoavá {…} porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz. Extiende tu misericordia alos que te conocen, y tu justicia a los rectos de corazón”.
Salmos, 35, 5-10