Abundancia, solo Tú

Byriton, Raquelita, Caro. Sonriendo entre gotas!

Byriton, Raquelita, Caro. Sonriendo entre gotas!

Alguien muy especial –mi concuñada, más que eso, como una hermana del corazón- me dijo hoy: “El tiempo siempre con la protección de Dios, es un excelente amigo”. Y también me recordó que aun cuando tuvimos días donde solamente veíamos las nubes, el cielo azul siempre estuvo en su lugar.

Las manifestaciones del buen Dios, a veces son dosificadas y no nos damos cuenta que ahí están.  ¡Si! “Lo esencial es invisible a los ojos”. Cuando nos llegan las buenas nuevas, sabemos que eso solo puede ser obra de Él, y que las olas de bendiciones siempre han estado. Que todo valió la pena y que el poder de la oración nos enseña a encontrar la paz que buscamos en la luz y en la oscuridad.

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10.10

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¡La gracia de masticar!